Este proyecto, el primero de su tipo en México, consiste en la rehabilitación adaptativa de un complejo de principios del siglo XX, e introduce un modelo de vivienda colaborativa basado en espacios compartidos, propiedad a largo plazo, comercios de barrio y participación de los residentes.

Esta reutilización adaptativa de 16 unidades de un complejo de principios del siglo XX introduce un modelo único de vivienda colaborativa.