EDIFICIO DONDÉ: El patio, un legado arquitectónico

Por. MArq. María Bustamante Harfush 

Un icónico “reloj chino” genera una particular glorieta que nos recuerda que ahí está el antiguo Paseo de Bucareli, el virrey de la Nueva España que en 1778 bautizaría con su propio nombre, uno de los primeros ejes principales para demostrar el progreso urbano de una ciudad que iba a crecer más allá de sus límites. 

El paseo se conectaría con otro paseo, “el de la Alameda” para recorrer en carrozas jaladas por caballos una avenida “real” de gran amplitud, a donde la gente fuera a pasear y a respirar aires del campo. Una idea visionaria para atraer nuevas inversiones, primero en ambos costados de la calzada que competiría incluso con el Paseo de la Emperatriz (hoy Paseo de la Reforma). 

Y efectivamente, inmensas casas se construyeron por grandes personalidades, políticos, empresarios, inversionistas extranjeros e incluso toreros: Palacio Cobián, Edificio Vizcaya, Edificio Gaona son algunos de los más reconocidos y de gran presencia para las colonias Centro y Juárez respectivamente. 

Ese entorno tan emblemático históricamente, en años recientes se ha ido transformando paulatinamente para rehabitar colonias céntricas de la ciudad de México, que guardan una gran historia, una excelente infraestructura y transporte, así como equipamientos inigualables por su estratégica ubicación. 

En ese enclave, en el lado Sur-Poniente de la glorieta del reloj chino, los arquitectos Eduardo Cadaval y Clara Solá-Morales proyectaron para Reurbano el Edificio Dondé, el cual toma la forma circular de la propia glorieta generando dos crujías de vivienda, una con vistas a la calle y otra con la vista a un patio o calle interior a la cual vive otra crujía de viviendas, también circular pero convexa, lo cual genera una entrecalle con una perspectiva interesante. 

El edificio además se escalona generando diversas terrazas y abriendo las vistas y las entradas de luz, recuperando de manera conceptual los antiguos patios de las vecindades. El esquema de entrar a un espacio compartido que funge como vestíbulo de distribución para todos los vecinos y que se vuelve una antesala para convivir, para que los hijos jueguen al exterior sin estar expuestos al tránsito, donde entre el aire y la luz, y donde se enmarca el cielo. 

El proyecto retoma de manera contemporánea el legado del patio tradicional mexicano en una propuesta reinterpretada para el siglo XXI. 

Por la forma redondeada de las edificaciones que rodean al patio, se genera una perspectiva que impide ver el final de este, creando una ilusión de ser un espacio mucho más grande. El patio está concebido para albergar árboles y plantas que generen un ambiente acogedor al transeúnte y al mismo tiempo embellezcan las vistas interiores de los departamentos. 

Visualización del patio interior
de Edificio Dondé. 
Volumetría del Edificio Dondé con su patio interior  
y escalonamiento con terrazas hacia el Paseo de Bucareli. 

Privilegiar la existencia de un patio para la vivencia interior del conjunto, hizo que cada uno de los departamentos tuviera una tipología muy particular, casi única en su forma y distribución, creando la impresión de ser una edificación antigua, pero con una materialidad, estructura, instalaciones y equipamiento totalmente contemporáneos, otorgando un gran confort al habitante.  

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La Juárez: Una colonia histórica en transformación

Susana Amilpas

A lo largo de la historia han existido colonias que se han transformado y le han dado diversidad a la ciudad de México. Un ejemplo de ello es la colonia Juárez. 

La colonia Juárez surge durante la época del porfiriato, en un momento cuando la capital vivía una ola de transformaciones, crecimiento y urbanización de terrenos antes baldíos. Desde sus inicios la Juárez, en ese entonces llamada colonia Americana, fue concebida como un lugar para que viviera gente acomodada de la época.  

Es en ese contexto que el conocido Reloj Chino fue instalado en el entonces recién remodelado Paseo de Bucareli (hoy avenida Bucareli) por instrucciones de Don Porfirio Díaz. Este reloj fue un regalo de Puyi, el último emperador chino de la dinastía Qing, con motivo de los festejos del centenario de la guerra de independencia de nuestro país. Sin embargo, posterior a la posterior a la Revolución Mexicana la colonia Juárez quedó un tanto abandonada y en 1913, durante la Decena Trágica, el reloj chino fue impactado por balas de cañón por lo que tuvo que ser reconstruido. 

La historia de esta colonia se ha caracterizado por grandes transformaciones, si bien después de la segunda mitad del siglo XX la colonia Juárez sufrió una época de abandono, empobrecimiento y deterioro, actualmente, junto con las colonias aledañas como la Centro y la Cuauhtémoc, está pasando por un periodo de restauración, construcción y renovación cultural. 

En décadas recientes se han edificado diversas propiedades en las inmediaciones de Paseo de la Reforma y en su extremo poniente. Actualmente, el crecimiento y recuperación se está llevando a cabo en el lado oriente.  El proceso de renovación urbana, mediante la inversión pública y privada con un enfoque modernizador y de restauración de construcciones del siglo XIX en el tipo de edificios que se construyen, así como los nuevos proyectos arquitectónicos, edificios de oficina, vivienda y comercio han multiplicado el precio comercial del suelo de la zona, 

Sus límites urbanos y acceso a avenidas como Paseo de la Reforma, Eje 1 Poniente Bucareli y Avenida Chapultepec así como sus múltiples estaciones de metrobús, metro y estaciones de ecobicis  han convertido a la Juárez en una de las zonas con mejor accesibilidad en la Ciudad de México. 

La Juárez, gracias a su colindancia casi imperceptible con la colonia Centro, es reconocida mundialmente por sus viviendas, museos, hoteles, oficinas y comercios, cafeterías y cantinas con tradición histórica. Basta mencionar la esquina de la información en el cruce con Eje 1 Poniente Bucareli y Paseo de la Reforma, lugar donde se encontraban las imprentas y oficinas de los grandes periódicos de México como El Universal y El Excelsior donde los afamados periodistas de diversas épocas escribían o bien el café La Habana dónde con un café en mano de Coatepec, Ver., se  daban cita Octavio Paz, Gabriel García Marquez e incluso Fidel Castro y el Ché Guvara. 

La vida de la Juárez ha tomado una dimensión diferente con los paseos ciclistas de los domingo a lo largo de Reforma, esta actividad ha venido a reactivar la vida de quienes habitan en la zona, puesto que aunque existan personas que no disfrutan de andar en bicicleta, sus calles, galerías, museos y jardines se vuelven puntos de encuentro para un paseo dominical en familia o para reconectarse con uno mismo en un momento de pacífica  lectura en alguno de sus parques aledaños. 

Ahora bien, si la gastronomía es lo que se busca la zona también alberga diferentes restaurantes de renombre y mercados de tradición donde existen menús y sugerencias para todos los gustos y bolsillos. Por ejemplo, el mercado de San Juan, donde existe una variedad de productos que van desde los más exóticos como carne de avestruz y alacranes, hasta los más tradicionales como pescados y carnes magras. Lo interesante es que las personas pueden deleitarse de esta variedad de alimentos en el lugar donde pueden acompañar sus comidas con diversas bebidas.  

Aunque si lo que se prefiere es cocinar, el mercado Juárez ofrece una gran variedad de frutas, verduras e insumos frescos para preparar en casa con una deliciosa copa de vino. 

Ahora bien, si durante el paseo de fin de semana decides aventurarte a otras zonas de la ciudad, la cercanía con varias estaciones de metrobús te permitirán estar en minutos en el Auditorio Nacional, en Polanco, en el Centro de la Ciudad o en las colonias Condesa y Roma. 

Por todo lo anterior, es fácil entender por qué la Juárez encabeza la lista de las colonias con mayor demanda y plusvalía a la alza. 

Si deseas invertir en un inmueble en esta histórica y reconocida colonia de la Ciudad de México te invitamos a conocer Edificio Dondé un desarrollo residencial en Bucareli 68, frente al tradicional reloj chino. ¡Conócelo!  

Avenida Bucareli, un pedazo de historia

La Avenida Bucareli, la importante vía que separa las históricas colonias Juárez y Centro, es reconocida como uno de los corredores más bellos y relevantes. Bucareli fue concebida desde sus inicios para convertirse en la avenida más importante de la ciudad y de hecho por muchos años lo fue, antes de la construcción de Paseo de la Reforma. El virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa llevó a cabo diversas obras civiles durante su mandato entre las cuales se encuentran un canal de desagüe para la ciudad, la inauguración y remodelación de varios hospitales y la avenida que hoy lleva su nombre. En 1778 se mandaron sembrar árboles, construir fuentes y enormes glorietas sobre la llamada entonces Paseo Nuevo para convertirla en un centro de encuentro y recreación para los ciudadanos y así se mantuvo hasta mediados del siglo XIX. De hecho, varios cronistas la mencionan como un interesante lugar de reunión donde sucedía la vida urbana. Más tarde el crecimiento de la ciudad recortó el tamaño de la avenida y la hizo perder dos de sus tres glorietas, manteniendo únicamente la que alberga al famoso Reloj Chino.  

El caballito 

La estatua original conocida como el caballito fue realizada por Manuel Tolsá entre 1973 y 1802 en honor al rey Carlos IV de España y, en realidad, su nombre verdadero es la Estatua Ecuestre del Carlos IV. Esta obra de 4.8 metros de altura y 5.4 de largo requirió que el artista fundiera 27 toneladas de metales. En 1852 fue colocada entre Bucareli y Reforma, donde se mantuvo por 127 años para después trasladarse a la Plaza Tolsá. Durante el 2013 se intentó hacer trabajos de limpieza en la escultura, pero el uso de ácidos la dañó fuertemente, así que pasó a manos del INAH y no fue hasta el 2017 que regresó a su sitio. En su lugar histórico como encabezado de Avenida Bucareli, ahora se encuentra el emblemático Caballito de Enrique Carvajal “Sebastián”, una escultura que, en palabras del artista, se aleja del significado de dominación y conquista de su predecesor y por eso busca evocar únicamente la cabeza del animal, así no está pisando nada.

Foto: Wikipedia 

La esquina de la información     

Frente al caballito se encuentra la esquina de la información, la cual se granjeó su nombre porque ahí se encontraban las redacciones de dos de los periódicos más importantes y antiguos del país: El Excelsior y El Universal. El Universal inauguró sus oficinas en 1920 sobre Bucareli 12 bajo el titulo de Catedral de la Prensa y apenas dos años después El Excelsior inició obras para instalarse cruzando la calle, en Bucareli 17.  

El edificio del Excelsior contaba con un frente hacia Bucareli y el otro en Reforma con fachadas diferenciadas. Durante años se le conoció como el Palacio de El Periódico de la Vida Nacional. Sobre Bucareli se encontraban los departamentos de prensa, rotativas, rotograbado, almacén, un departamento de arte; las áreas de talleres y producción. El inmueble contaba con un elevador para los colaboradores, otro de carga, un vestíbulo, largos pasillos y elegantes escaleras. Mientras que en Reforma 18 se ubicaba la dirección, redacción y otras áreas administrativas. Todo el complejo tiene una elaborada interconexión y en su momento contaba con un avanzado servicio telefónico y sistema de alumbrado.  

Foto: Wikipedia 

Multifamiliares

Es imposible pasear por Bucareli sin asombrarse con los imponentes condominios de departamentos que, por la majestuosidad de su arquitectura, nos llenan de nostalgia hacia una época que sólo podemos imaginar. 

• Conjunto Vizcaya: construido por Robert Servín en 1924, en su momento se promocionaba como una de las viviendas más modernas y confortables de la época y se construyó para ofrecer los mejores servicios posibles. El edificio sufrió gran decaimiento durante la política de rentas congeladas de los años cuarenta y no fue hasta los noventas que algunos de los habitante de siempre, ahora dueños de sus espacios, pusieron manos a la obra para restaurarlo y dejarlo en el impecable estado que se encuentra hoy.   

Imagen: El Universal 

• Conjunto Mascota: inaugurado en 1913, el edificio aún mantiene sus 173 departamentos diseñados por Miguel Ángel de Quevedo. Al mantenerse prácticamente intacto, un vistazo a través de sus rejas es un viaje en el tiempo de más de cien años. La edificación la mandó a hacer Ernesto Pugibet, dueño del Buen Tono, compañía cigarrera muy importante durante el porfiriato. En aquella la época, se estableció una ley que obligaba a los empresarios a ofrecer vivienda para que sus trabajadores vivieran cerca de sus centros de trabajo y fue esto lo que dio vida a “El Mascota”.    

Arquitectas imponiendo tendencia

Marzo es el mes en el que conmemoramos la lucha de las mujeres por la justicia, por la no violencia, por el derecho al voto, a los estudios y a la equidad de oportunidades laborales. Es por eso que en este mes hablamos de las mujeres que hoy participan e influyen en el desarrollo de la arquitectura contemporánea y que, mucho más allá del mérito de hacerse un lugar en un ámbito tan competido e históricamente masculino, a través de sus proyectos han planteado nuevas visiones estéticas y propuestas para solucionar el eterno meollo arquitectónico de una vivienda social justa, económica y habitable para todos. En Reurbano las festejamos y abrazamos su excelente trabajo en el que se refleja su visión y su esencia. 

Fernanda Canales   

Si algo distingue la ideología de Fernanda es su enfoque en la vivienda colectiva: la vecindad que utiliza los espacios para comunicar y crear lazos entre los miembros de una comunidad, así como la integración de la vivienda privada con su entorno exterior. Considera que mientras construyamos muros más altos con la idea de protegernos y estar más seguros, vamos a tener territorios más fragmentados y peligrosos. En su proyecto Vecindad Monte Albán su visión se concreta en 21 departamentos que se conectan por pasillos, pequeños patios y terrazas comunes para generar un sentido de apropiación.   

Cada una de las casas de Fernanda Canales es más que una propuesta estética, pues responde al contexto social, –Casa Eva se construyó para una familia que perdió su casa en el terremoto de 2017–, ambiental, –Casa Bruma es una casa desmembrada, donde sus piezas se acomodan para respetar los árboles preexistentes en el terreno–, e histórico preciso del lugar, –el Centro Cultural Elena Garro conserva la casona original del siglo XX. 

Tatiana Bilbao   

Tatiana Bilbao es quizás dentro de la arquitectura mexicana la persona con mayor proyección internacional en este momento con exposiciones y proyectos en China, Francia, Estados Unidos, Alemania y a lo ancho de toda la República. Algunos de sus proyectos más destacados son: la sala de exhibiciones de un parque ubicado en Jinhua, China, el pabellón del Museo Tamayo, el Jardín Botánico de Culiacán, Sinaloa y su maravilloso proyecto de vivienda social. Preocupada con las problemáticas que surgieron en el auge de la vivienda social en los años 2000 (la absurda distancia con escuelas y trabajos, la falta de servicios, la homogenización de los espacios, las pequeñísimas dimensiones, etc.) Tatiana diseñó un prototipo de vivienda social sustentable de 62 m² ​con un costo de US$8,000 que fue presentado en la Bienal de Arquitectura de Chicago en 2015​.  

Con este proyecto, la arquitecta aboga por “viviendas más humanas”. El nombre de su libro, publicado en 2018, lo dice todo: una casa no es solo una casa. Una casa no son cuatro paredes y un techo, no se puede construir cajas de zapatos y esperar que la gente quede satisfecha. Una casa es el espacio donde se desarrolla la vida familiar y, bajo esa premisa, el despacho entrevistó a cientos de personas que viven en desarrollos sociales para averiguar sus necesidades y diseñar en consecuencia. Así fue cómo se llegó a estas casas modulares que pueden ser alteradas y expandidas conforme crezca el núcleo familiar y que, dependiendo del clima del lugar de construcción, pueden adecuarse a distintos materiales. 

Gabriela Carrillo 

Reconocida en 2017 como la arquitecta del año por la Architectural Review, Gabriela Carrillo destaca no sólo por su prolífica carrera, sino también por el enfoque social, humano y sensible al medio ambiente que plasma en cada una de sus obras.  

Después de 10 años de colaborar en el multipremiado Taller Mauricio Rocha, en 2012 se convirtió en socia del mismo, por lo que el nombre cambió a Taller Mauricio Rocha + Gabriela Carrillo, firma que mantiene altos ideales sociales y sustentables seleccionando materiales de la región para sus trabajos. De esta colaboración destacan: la Biblioteca para Ciegos y Débiles Visuales en la CDMX al interior de la Biblioteca Vasconcelos, el Mercado de San Pablo Oztotepec y los Juzgados de Pátzcuaro Michoacán donde se transforma el imaginario carcelario por uno de apertura que busca expresar transparencia y democracia.  

Recientemente, Gabriela arrancó su propio taller homónimo con el cual realizó la Casa de Piedra en Acapulco, obra que ha recibido enormes aplausos por parte de la crítica y estamos seguros de que seguirá sorprendiéndonos a través de su inventiva consciente.  

Frida Escobedo   

Esta arquitecta chilanga es siempre noticia y ahora no es la excepción porque, en las últimas semanas, se anunció su selección para diseñar un ala del Museo Metropolintano de Arte de Nueva York (el Met) y es, por supuesto, la primera mujer en hacerlo. El director del museo dijo de ella que “ha demostrado destreza y sensibilidad en su elegante uso de los materiales para generar una atención sincera a los problemas socioeconómicos y ecológicos de hoy”. Frida ha desarrollado su visión a través de diversos proyectos tanto comerciales y sociales como con pabellones tratados como piezas artísticas desde su conceptualización. Así fue como realizó la intervención del patio del Museo Experimental El Eco creado en los 50s por Mathias Goeritz (foto izq.), en 2010 estuvo a cargo de la restauración de La Tallera de Siqueiros y en 2018 se convirtió en la persona más joven en diseñar un pabellón para el Serpentine Gallery de Londres (foto der.).  

Gabriela Etchegaray  

Esta arquitecta de la que todos hemos oído hablar, cofundó junto a Jorge Ambrosi el estudio de arte y arquitectura Ambrosi | Etchegaray en CDMX con el objetivo de usar la arquitectura como un instrumento social y artístico expresado a través de los edificios y paisajes que conforman las ciudades. En sociedad con Ambrosi y Gerardo Reyes dirige el estudio AMET focalizado a proyectos que susciten al diálogo y la reflexión. Entre los proyectos arquitectónicos de la firma se encuentran el edificio Iztaccíhuatl en la Ciudad de México, la casa EM en Querétaro, el Pabellón de la Feria de las culturas amigas de 2016, el conjunto de departamentos Antonio Sola y la Industria Palenque Milagrito en Oaxaca. 

En el 2018, Gabriela Etchegaray presentó una propuesta curatorial del pabellón México en la Bienal de Venecia, ‘Echoes of Land’, que reúne el imaginario colectivo y geográfico de la arquitectura mexicana y su territorio. El Pabellón no sólo expone el intercambio entre el territorio y el pensamiento arquitectónico de sus 21 participantes, sino también la voz y visión de aquellos cuyas trayectorias se han plasmado en la morfología actual de un territorio lleno de desafíos para la arquitectura. 

Maya Escudero: “Entendí que era mejor mamá siendo profesionista y haciendo lo que me gusta”

Este mes les traemos una entrevista con una de nuestras colaboradoras estrella: Maya Escudero. Maya, Coordinadora del Área Técnica en Reurbano, posición clave que consiste en coordinar en sitio todos los temas de obra: ejercer los presupuestos, cumplir estándares de calidad, apegarse a los tiempos descritos, llevar la relación con proveedoras. Esto Maya lo hace para todos los proyectos de Reurbano así que es, en resumen, una todóloga.  

¿Cuál es tu formación?  

Yo soy arquitecta de la UNAM y tengo una maestría en urbanismo. A mi me gusta mucho la historia, así que me especialicé en historia de la Ciudad de México. Aunque en últimos años me he inclinado más hacia la práctica de la arquitectura, el tema de la investigación histórica me gusta mucho. Hubo una etapa en que sí me dediqué a la investigación (Maya tiene una publicación en el libro Morfología de la Ciudad de México del maestro Hira de Gortari Rabiela), pero hay un momento para todo y hoy estoy feliz en esta etapa enfocada a los proyectos.  

¿Por qué elegiste hacer esto? ¿Qué te trajo aquí? 

Desde la carrera me enfoqué en proyecto y supervisión de obra. Me encantaba entender y ver cómo se hacían las cosas. Que lo que yo ponía en un papelito se realizara como yo o el equipo habíamos pensado. El primer trabajo que tuve fue con Picciotto, luego la jefatura de un despacho más pequeño y después estuve un rato por mi cuenta. En la maestría conocí a mi esposo, me casé y tuvimos dos hijitos entonces me salí un tiempo de trabajar, pero luego necesitas regresar y hacer lo que te gusta, entonces entré como gerente a un despacho de arquitectura y de ahí ya llegué a Reurbano. Desde el principio me encantó por sus proyectos y porque tenía que ver con lo que yo estudié de urbanismo, aunque acá en Reurbano no estamos enfocados a la historia, pero sí a la cuestión de restauración y de regresarle el valor a las construcciones antiguas. Por eso me quedé.

¿Qué es lo que más te gusta o disfrutas de tu trabajo? 

Hay muchas cosas que me gustan, pero de lo más importante es esto: disfruto todas las etapas. Desde la etapa inicial, cuando llegas al terreno y te preguntas qué se puede hacer ahí, entonces te arrancas a revisar reglamentos, normas, la forma del terreno, uso de suelo, etc. para llegar a un concepto que efectivamente puedas realizar después. Me gusta el diseño de espacios, estar siempre pensando qué se puede hacer para que un espacio funcione mejor. Aquí en Reurbano una parte muy padre es entender la manera de combinar los elementos para que el proyecto funcione: las gestorías, el presupuesto, el proyecto, la obra, esa coordinación tan compleja es algo que he podido entender aquí.  

De lo que platicabas antes de tus hijos, ¿cómo ha sido para ti combinar la maternidad con el trabajo? 

A mí me costó dar el salto de regresar a trabajar porque estuve los primeros tres años con cada uno de mis hijos. Te tiene que caer el veinte de que tienes que continuar con tu vida. Entendí que era mejor mamá siendo profesionista y haciendo lo que me gusta que estando con ellos. Es complicado, pero es muy importante para la familia y para los hijos que te sientas bien, siendo quien eres cómo mamá y para mí era esencial la parte profesional. Y también es un hecho que ya es difícil que cualquier mujer pueda decidir no trabajar y dedicarse a sus hijos, es una realidad me parece que de pocas mujeres. Para mí ha sido importante tener mi independencia y mi vida, pero entiendo que depende de cada quien.  

Además de este enorme reto, ¿has percibido otros retos o complicaciones en tu carrera al tratarse de un sector tan dominado por hombres? 

Desde que estaba en la facultad mi grupo era de 116 alumnos y éramos nada más ocho chicas, pero nunca me dio miedo competir con hombres en relación a calificaciones o propuestas. En mi caso me ha ayudado la educación que recibí en mi casa, porque sí es un reto en un área como la construcción, por ejemplo, donde la mayoría de la gente en obra son hombres, entonces no puedes llegar a dar ordenes o instrucciones si no tienes los conocimientos. Primero tienes que estar muy segura de lo que quieres, de lo que vas a decir, de lo que se tiene que hacer y, al mismo tiempo, ser flexible, porque nadie lo sabe todo. A mí nunca me dijeron que los hombres eran más que las mujeres o que las mujeres eran más que los hombres, yo crecí con una concepción de que yo soy Maya, y ya. A veces tengo la razón y a veces la tiene otra persona. Creo que escuchar ayuda mucho y reconocer lo que uno sabe y lo que no. 

¿Qué otros retos te has encontrado en tu camino?  

Creo que el principal es aprender a confiar en la gente y a hacer equipo.

Si conocieras a una niña o un adolescente que de grande quiere dedicarse a la arquitectura o a la construcción ¿qué le aconsejarías como persona ya exitosa en el sector? 

La carrera de arquitectura es difícil y creo que no decírselo a alguien que quiere empezar estaría mal. Es importante que lo sepan, es demandante y requiere mucho trabajo, pero las recompensas son grandes y muy padres. El hecho de poder decir que participaste en el diseño o en la construcción o estuviste relacionado con renovar un edificio antiguo es motivo de muchísimo orgullo. Eso les diría: piensa que va a costar trabajo, pero si te gusta la recompensa es muy buena.  

RONDA FLASH 

Comida favorita: Pizza 

Estación del año: Verano 

Música que te hace bailar: Cumbia 

Mujer que admires: Zaha Hadid y a Siouxsie Sioux, una cantante punk  

Lo que serías en tu vida alterna: Cantante de rock 

Palabra que te guste: Oportunidad 

Edificio favorito: Edificio en forma de U frente a la glorieta Colón (Plaza Residences) y el Edificio Mascota, ahí crecí. 

Edificio favorito de Reurbano: Milán 44 

La arquitectura invisible en la exposición “Desde el Reflejo” de Ricardo Sierra

Durante la semana del arte tuvimos el honor de abrir las puertas de Edificio Dondé y Casa Emilio en Bucareli 68 para presentar la exposición “Desde el reflejo” de Ricardo Sierra. Esta selección incluyó dibujos en tinta sobre papel, instalaciones lumínicas y videoarte para presentar una reflexión sobre la forma en que construimos nuestra identidad y tendemos puentes hacia los demás a través de las redes. Ricardo es un artista y educador creativo que ha montado al menos cinco exhibiciones individuales y ha participado en más de 25 exposiciones colectivas, formó parte del colectivo “La Colmena” y trabajó durante 6 años en el departamento de educación del museo Tamayo. Esta semana tuvimos la suerte de platicar con él para profundizar en el contenido y construcción de su trabajo.

Crédito: Axel Alvarado

¿Cómo describirías la idea atrás de esta exposición para los que no estamos inmersos en el mundo del arte contemporáneo?

Esta expo fue pensada específicamente pare el sitio, tanto Casa Dondé como Edificio Dondé, pero a nivel general nació pensando en los espacios que están en proceso de construcción. Una de las series habla sobre cómo la arquitectura hoy en día se desdobla más allá de su concepto formal, es decir que la arquitectura se extiende también a los sistemas de comunicación. Por ejemplo, cada uno de nosotros a través de las redes sociales y el uso que le damos a internet generamos una serie de datos que va a dar a algún lugar, una especie de huella; entonces esta información genera una arquitectura, un espacio que habitamos en lo individual y en lo colectivo. Un hogar digital. Este espacio que creamos con nuestros datos también es un lugar de poder y de economía que incide en el orden social y viceversa. Lo que yo intento hacer es tomar conciencia de estos espacios digitales y trazarlos a través del dibujo para volver a lo arquitectónico, a los planos.

Considerando que el concepto atrás de esta obra está basado en lo digital ¿a qué responde que lo hagas a través de un medio análogo como el dibujo?

Es una decisión deliberada como cuando compras un celular y viene con un manual y ese manual tiene un dibujito. Esta representación gráfica desde el papel continúa, y está ahí. Es también para hacer conciencia de la temporalidad, hay que pensar cuánto tiempo ha pasado desde las pinturas rupestres y seguimos inclinados a volver a esos soportes. A mí me parece importante hacerlo así porque también es una manera de confrontar el propio medio. Es papel. Si subes algo a Facebook se vuelve su propiedad en cambio el papel está aquí y puedo hacer con él lo que quiera.

¿Y qué sientes entonces al tener que digitalizar tus obras?

Pues me parece bien porque es parte del proceso, para mostrar un portafolio, promover el trabajo a través de mi página de Internet y también como un registro. No está peleada una cosa con la otra. Pero la salida a través de algo físico si tiene que ver con mantener esta mística del objeto, de la relación que tenemos con los objetos. Ahora con los NFTs surgen las preguntas de dónde está el valor de la obra de arte.

(Aquí Ricardo saca de su portafolios algunos de los dibujos que estuvieron en la expo  y me los muestra para que los vea de cerca ((están increíbles))

Son una serie de exploraciones y reflexiones a partir de cómo es que el cuerpo se desdobla en el espacio virtual. Son variaciones de esa condición del cuerpo manifestado dentro del espacio virtual. Por ejemplo, hay algunas de las obras que tienen reacción a la luz UV y todas estas estructuras las genero a partir de una máquina de dibujo. Hago un boceto, un diseño, después tengo un render que paso a un archivo SVG, que es en vectores y al final lo paso a la máquina de dibujo.

¿Esta reflexión sobre lo privado en lo digital es parte de un nuevo camino que estás explorando o es algo que se ha ido construyendo a lo largo de tu carrera artística?

Es un proceso, un avance sobre mi línea de investigación temática. Desde 2011 he estado investigando sobre esto, cada exposición son variaciones del mismo tema que se ramifican en diferentes series, pero sigue siendo el mismo tema central: representar el flujo de información invisible.

Crédito: Axel Alvarado

¿Desde que empezaste tu carrera artística te has ido digitalizando más?

Ahorita sí estoy haciendo cosas tal cual digitales: videos, animaciones, pero me gusta combinar y brincar de uno a otro. Tengo también una cuenta de memes donde hago experimentos. Me interesa mucho ese tema también, el meme en su plan más social cotorro, pero de pronto hay memes muy reflexivos y clavados. Son otras prácticas dentro de la pantalla donde la gente está generando una comunidad y socializando a diferentes niveles. 

¿Qué viene para ti hacia adelante? Seguir por este camino o explorar nuevos rumbos.

Quiero hacer otras cosas, me interesa mucho el video. Quiero hacer en un futuro cercano performance o cortometraje a partir de todo esto y colocarlo en redes para crear ejercicios visuales. Igual el dibujo no lo dejo por nada. En la expo había unas piezas que eran acrílico espejo grabado en láser, entonces también me interesan otros materiales.

Estos espejos negros reflejan pero que al mismo tiempo amplían tu reflejo y lo extienden en la interfaz. Un reflejo de tu persona hacia los demás que en su mayoría construimos de una manera bonita, feliz y saludable; existe un perfeccionamiento de nuestra persona para las redes que puede ser peligroso porque parece que los demás están bien y puedes pensar que eres el único con problemas. Todo esto es parte de esta primera etapa, porque todo es muy reciente, todavía nos falta entender los procesos y hacernos conscientes de qué es verdad y que es mentira.

¿Y tú abrazas esta migración del ser hacia el espacio digital?

Siento que desde lo colectivo es un proceso que tenemos que vivir. Bueno, los que tenemos acceso a esto, que no somos todos. Mucha gente lo usa sólo para consumir basura o procrastinar, pero creo que es una herramienta que nos puede servir para difundir otro tipo de mensajes. Todo depende de la dirección que le demos a la herramienta, que al final es lo único que es, pero seguimos entendiendo cómo incorporarlo a nuestras vidas.  

Crédito: Axel Alvarado

¿Cómo te apoyaste de los espacios en Casa Dondé y Edificio Dondé para exponer tu mensaje?

Yo ya tenía algunas piezas armadas y luego hice algunas extras pensando en el espacio. En departamento muestra de Edificio Dondé acomodé algunas piezas que se integraran bien al espacio íntimo, de orden cotidiano: los muros, los muebles, etc. Y para los espacios en obra gris me enfoqué en lo asociado a la estructura, en la línea. Ahí puse luces UV para marcar la línea entre lo visible y lo invisible. Pensé un poco en usar esta transición del espacio habitable al espacio que está aún en construcción.

Para las personas que se perdieron esta muestra, ¿qué otras exposiciones tienes en puerta?

Aún falta el cierre de la exposición que tengo en el Carrillo Gil con un proyecto que trata también de arte digital y su intersección con arte más “tradicional”. Estará hasta el domingo [27 de febrero] y se llama La unidad de conciencias colectivas terrestres (UCCT). En esa serie intentamos explorar qué nos dirían otras especies sobre los cambios que están sucediendo si pudiéramos comunicarnos con ellas. También se viene una expo en Guadalajara en el Hospicio Cabañas a finales de marzo.

¿Sabías que…? Del Centro Histórico de la CDMX

Cityscape of Mexico City the capital of Mexico. Aerial view

Cuando éramos chicos mi papá nos decía que era imposible acabarse el Centro de la Ciudad de México. No en un sentido destructivo sino explorador, ya que son enormes sus misterios y no dejamos de crear nuevas historias sobre la historia. Hoy creo que realmente es un sitio que nunca acaba de descubrirse. Si te asumes un gran conocedor del Centro Histórico y crees que ya nada puede sorprenderte, déjanos hacer un intento con algunos secretos y curiosidad, quizás logremos sorprenderte.

La casa más antigua

En la calle Manzanares 25, en el barrio La Merced, se encuentra la casa más antigua de la Ciudad con más de 400 años de existencia. Estudios del INAH indican que se trata de la vivienda de una familia indígena construida entre 1580 y 1590. Es la única edificación de esa época que sobrevive y desde 2018 es un sitio cultural donde se imparten clases y talleres para los niños de La Merced, Tepito y Candelaria.

Foto: INAH

La inundación de 5 años

En la esquina de Madero y Motolinia hay una cabeza de león que quizás has visto. Es un vestigio de la inundación que azotó a la Nueva España en septiembre de 1629. El nivel del agua alcanzó un poco más de dos metros y dejó la ciudad inundada de 1629 a 1634. La cabeza de león no es un adorno, si no la marca que indica hasta dónde llegó el nivel del agua durante aquella inundación.

Foto: Colegio de cronistas de la Ciudad de México

La venganza

En épocas colombinas, algunos soldados pagaban la mercancía a los indígenas con monedas falsas, hechas de oro con cobre. A su vez, y como la moneda nativa era el cacao, los indígenas rellenaban los granos con lodo engañando también a los soldados.

Las fuentes de sidra

En1845 Estados Unidos declaró la guerra a México y en un intervalo de años sucedieron varias batallas. En una de las pocas que ganó México, el político militar Santa Anna llegó a la Ciudad para celebrar y cuentan las anécdotas que el militar ordenó llenar de sidra las fuentes caritas, situadas en las 4 esquinas de la Alameda. Otras historias hablan de ponche, para que los habitantes tomaran hasta saciarse.

Los nombres de las calles

En el centro hay varias avenidas que llevan el nombre de países, porque para el centenario de la Independencia, José Vasconcelos propuso nombrar las calles como agradecimiento a aquellas naciones que reconocieron al gobierno revolucionario de México con la Constitución de 1917.

Los gatos en Palacio Nacional

En los jardines del Palacio Nacional se encuentran alrededor de cien gatos que pasan el día tomando el sol y mirando a los visitantes. Son cuidados por el personal de mantenimiento y por más increíble que parezca, cada uno tiene nombre.

Fotos: shcp_mx

El reloj otomano

En la esquina de Venustiano Carranza y Simón Bolívar hay un reloj particular que no pasa desapercibido. Se trata de un regalo que la comunidad otomana (libanesa) hizo a México en 1910 como muestra de amistad y agradecimiento porque a que a finales del siglo XIX hubo muchos refugiados libaneses en nuestro país.

Las reliquias de la Catedral

La Capilla del Santo Cristo de la Catedral es también conocida como la Capilla de las Reliquias, esto porque en su interior existe una colección de reliquias de santos y mártires, esto se refiere no sólo a objetos que les pertenecieron, sino también a los restos de sus cuerpos. Aquí se hallan los restos de San Vital, Santa Úrsula y las 11 mil vírgenes. Sin embargo, no se pueden ver cualquier día del año, este espacio sólo se abre el 1 y 2 de noviembre.

Los restos de Tenochtitlán se encontraron por casualidad

Los restos de Tenochtitlán permanecieron sepultados durante 500 años hasta que en 1978 un trabajador de la compañía de luz perforó el suelo con un taladro y se topó con una roca imposible de traspasar. Esa gran piedra circular era el símbolo de Coyolxauhqui, la diosa de la Luna. Ocho mil obreros trabajaron día y noche durante cuatro años para rescatar alrededor de 7 mil piezas prehispánicas, mismas que hoy se exhiben en el museo del Templo Mayor.

Los fantasmas

Al ser una región tan antigua, es común que esté poblada de fantasmas. Algunos son más populares que otros, como el fantasma de Don Juan Manuel en la calle de Uruguay o la Quemada en la calle de Jesús María. Sin embargo, hay otras menos famosas como La mujer herrada en la calle de Perú, la embrujada Doña Francisca, Casilda la incendiara o la monja del exconvento de la Concepción.

El corazón del cofre de plata

En el año del 2005 se comenzó a restaurar el convento de Corpus Christi y fue entonces que se encontró un pequeño cofre de plata que desató el recuento de una leyenda de amor. Se dice que el Virrey Baltazar de Zúñiga y Guzmán, el creador del convento fue famoso por su soltería en la Nueva España. Sólo una vez se enamoró profundamente de una joven indígena muy bella, pero por desgracia, una monja. Después de que ella lo rechazara, el virrey volvió a España y murió soltero. El virrey le juró amor y como prueba mandó a que una vez muerto le enviaran a su amada su corazón en un cofre de plata. Hoy permanecen enclaustrados en el convento de Santa Isabel.

Sin duda el Centro Histórico de Ciudad de México aún tiene muchos espacios por descubrir, donde cada día puede ser un viaje mágico, lleno de historias sorprendentes. ¿Te gustaría vivir cerca de estos lugares fascinantes? Visita nuestro desarrollo Edificio Dónde a unos minutos del Centro de la Ciudad de México  y déjate envolver por las calles llenas de historia.  https://edificiodonde.reurbano.mx/

10 Edificios para Explicar la Reutilización Adaptativa

Cuando se habla de arquitectura reciclable, quizás el primer instinto es pensar en fachadas hechas con botellas de vidrio y puertas de latas de atún. Pero en realidad, además de los materiales reciclables existen otras estrategias sustentables con mayor eficiencia en cuanto a reducción de residuos, emisiones de CO2 y resultado estético.

De la misma manera que existe una jerarquía de valor entre las tres R del mantra ecológico…

Reciclar < Reusar < Reducir

Así sucede con el desarrollo sustentable en la industria de la construcción:

Uso de materiales reciclados < Recuperación de materia prima tras demolición < Reutilización adaptativa

La reutilización adaptativa es el proceso estético en el que un edificio se adapta para nuevos usos conservando sus cualidades históricas. Este modelo prolonga la vida útil de un edificio conservando la totalidad o la mayor parte del sistema de construcción, incluida la estructura, el cascarón, la fachada e incluso los materiales interiores. Este tipo de revitalización no se limita a edificios de importancia histórica y puede usarse en edificios obsoletos.

Los urbanistas ven la reutilización adaptativa como una forma efectiva de frenar el crecimiento de la huella urbana y el impacto ambiental.

El ciclo de vida de los edificios consume muchísima energía. La nueva construcción requiere nuevos materiales que poseen alta energía incorporada: energía gastada durante sus fases de extracción, fabricación, transporte, embalaje y montaje. Además, abonan al daño ambiental con las emisiones de carbono, la eutrofización, la acidificación de los océanos y el adelgazamiento de la capa de ozono que a su vez daña la salud y la calidad de vida. Visto así, no existe nada más radicalmente ecológico que reutilizar un edificio completo.

Por eso queremos celebrar algunos de grandiosos proyectos de reutilización adaptativa más significativos de México. Considerando que existen cientos en todas las ciudades importantes, aquí presentamos la selección del equipo Reurbano:

1.- Parque Fundidora – Monterrey, Nuevo León

Parque Fundidora es un parque urbano incluyente y multifuncional, que contribuye a reforzar el tejido social ofreciendo un espacio verde, seguro, y de acceso gratuito, se encuentra en el terreno que ocupó la compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey de 1900 a 1986. La Fundidora fue una empresa siderúrgica creada en 1900, en ella se instaló el primer alto horno de Latinoamérica. El parque se creó tras el cierre de la fábrica con la intención de transformarlo un lugar recreativo; hoy cuenta con una sala de cines conocida (la cineteca de Nuevo León), una pinacoteca con dos salas de exposiciones, mediateca, taller infantil, teatro para 350 personas, un museo interactivo sobre el origen del acero y un mirado

Foto: MDC Magazine

2.- Fábrica La Aurora – San Miguel de Allende, Guanajuato

La Aurora es un hermoso centro de arte y diseño ubicado en lo que fue una antigua fábrica textil de principios del siglo pasado. Tras nueve décadas de operación, la fábrica sustituyó los telares por los lienzos. En el 2004, Christopher Fallon, Mary Rapp, Merry Calderoni y DeWayne Youts, artistas norteamericanos, llegaron a la ciudad para explorar y compartir la maestría del pincel, la escultura y el diseño, y abrieron los primeros talleres que iniciaron el centro cultural para las artes. Desde entonces La Aurora no ha dejado de sumar: galerías de arte contemporáneo, tiendas de diseño y decoración, de antigüedades, joyerías, mantelería y blancos, restaurantes y los estudios-galería.

Foto: Hedone Gazzetta San Miguel de Allende

3.- Milán 44 – la Juárez, CDMX

En la esquina de la calle Milán con la calle Roma se ubica un edificio que antes fue una bodega y local de venta de refacciones automotrices y que fue transformado para albergar un nuevo concepto que incluye restaurantes, oficinas y una terraza de usos múltiples. Un ejemplo de reciclaje y reactivación de estructuras existentes, donde más allá de la tipología, el programa es lo que determina la conexión que existe entre un edificio y su comunidad inmediata. Este proyecto de Reurbano trabajado por Francisco Pardo y Julio Amezcua fue ganador de la XX Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito, 2016 y medalla de plata de la XV Bienal de Arquitectura Mexicana, 2016.

Foto: Reurbano

4.- Hotel Quinta Real – Segunda de Palomares, Zacatecas

El Hotel Quina Real de Zacatecas está construido alrededor de una plaza de toros restaurada del siglo XIX, en el corazón de Zacatecas. La Quinta Real tiene el Premio Internacional de Arquitectura por su respeto a la estructura original del edificio y fue construida en 1866 junto al histórico acueducto El Cubo. La Plaza de Toros albergó eventos protagonizados por toreros y matadores de élite incluidos Lino Zamora, Epifanio del Río, Eloy Cavazos, Manolo Martínez y Curro Rivera. En 1975, la plaza fue testigo de su última corrida y casi es demolida. Por fortuna, Ricardo y Roberto Elias Pessah lo salvaron y transformaron la estructura en un hotel boutique de lujo.

Foto: Quinta Real

5.- Complejo Tres Centurias – Barrio de la Estación, Aguascalientes

El Complejo Tres Centurias es un parque temático que difunde el legado histórico de los ferrocarriles de Aguascalientes. También es utilizado como un espacio de convivencia familiar, turístico, de negocios y cultural para la población hidrocálida. Dentro del desarrollo se expone la amplia historia ferroviaria del estado y se integra el “Taller de Locomotoras”, un centro de convenciones y exposiciones que antes se usaba como taller de reparación donde se construyó la primera locomotora hecha en México llama da “La Cuarenta”.

Foto: Municipio de Aguascalientes

6.- Centro Cultural San Pablo – Oaxaca, Oaxaca

El Centro Cultural San Pablo busca representar la identidad de Oaxaca: su pasado, sus tradiciones, sus raíces y su herencia cultural. El convento intervenido para este proyecto data de la época de la conquista (~1529) y se considera el primer convento dominico de la zona. Desde entonces el recinto pasó por varias modificaciones en sus usos y en su arquitectura. Después, la Fundación Alfredo Harp Helú toma la iniciativa de rescatar y restaurar el espacio junto con el arquitecto Mauricio Rocha y Gabriela Carrillo. El Centro Cultural San Pablo tiene una arquitectura que integra el espacio privado con el público tendiendo puentes entre lo académico, lo público, lo social y lo cultural.

Foto: Centro Académico y Cultural San Pablo

7.- Viviendas María Ribera – la Santa María la Ribera, CDMX

La Fábrica de Chocolates La Cubana se fundó en 1872 y funcionó hasta 2004 en la colonia Santa María la Ribera. Este espacio fue rehabilitado por Javier Sánchez (JSa) para integrar una dinámica habitacional con usos mixtos. El conjunto original incluía fábrica, imprenta, oficinas, residencia y un expendio de dulces, cigarros y puros de chocolate, molienda francesa y chocolate Cubana 17. Manteniendo la esencia barrial del edificio histórico, se diseñó un conjunto que redensifica el centro de la ciudad a la vez que recicla las estructuras originales.

Foto: ArchDaily

8.- Proyecto Público Prim – la Juárez, CDMX

Proyecto Público Prim es un espacio que promueve la cultura y la creatividad al albergar proyectos que transmitan el presente mexicano. El inmueble está conformado por dos grandes casas porfirianas ubicadas en General Prim 30 y 32 con cualidades (dobles alturas, amplitud y vegetación) que resaltan el estilo arquitectónico de inicios del siglo XX. Dentro de sus eventos destacan la exposición del icono de la fotografía, Annie Leibovitz; la presentación anual de Salón ACME, plataforma de artistas emergentes; la pasarela de Fashion Week 2017, la filmación del video de la banda Interpol, el cierre de la gira de Roger Waters, la inauguración de la expo de Jeff Koons y muchos otros.

Foto: Proyecto Público Prim

9.- Centro de las Artes San Luis Potosí  

El edificio original del Centro de las Artes San Luis Potosí se construyó a finales del sigo XIX para la penitenciaría del estado de San Luis Potosí durante la dictadura de Porifirio Díaz. Funcionó cien años como cárcel hasta que en 2004 se convocó un concurso para su rehabilitación y transformación en Centro de las Artes por Taller 6A bajo la dirección del arquitecto Alejandro Sánchez García. Este es un espacio de actividad cultural que ha albergado exposiciones, eventos y convenciones desde su inauguración y donde conviven varios usos como escuela de música, danza, teatro, biblioteca, artes plásticas y áreas de difusión.

Foto: CENART

10.- Gran Hotel – Centro Histórico, CDMX

El edificio histórico que ocupa el Gran Hotel se remonta a 1526. Fue la residencia de Rodrigo de Albornoz, Contador Real. En 1895 es comprado por el francés Sebastián Robert para convertirlo en el primer centro comercial de México. Gran Hotel fue construido en pleno auge del Porfiriato, con una ubicación privilegiada en el corazón de la capital. Un elemento que le da identidad al Gran Hotel es el vitral estilo Tiffany, uno de los cuatro más grandes del mundo, creado por el francés Jacques Gruber en 1908. El inmueble es un representante del colorido estilo Art Nouveau. En 1968 fue inaugurado como el Gran Hotel Ciudad de México, patrimonio cultural que hoy puede visitarse.

Foto: Gran Hotel de la Ciudad de México

Caso urbano: Portland, la ciudad que celebra lo extraño

Portland, ciudad norteamericana de Oregón, es reconocida como la capital de lo extraño y así lo dice su lema: Keep Portland Weird. En sus calles podrías encontrar desde paseos nudistas en bici, gente disfrazada, un museo de aspiradoras, una tienda de donas que es capilla matrimonial, un hotel que solía ser una escuela, un strip club vegano.  Por encima de estas particularidades que la han convertido en un imán de hípsters, Portland es reconocida por aplicar estrategias positivas de planeación urbana en las últimas décadas.

PHOTO BY: ELENA KUCHKO

Ninguna ciudad debe aspirar a emular otra, porque es imposible y porque perdería su ADN fruto de siglos de historia y tradición, pero lo que sí es posible (y deseable) es aprender de las acciones e iniciativas de otras ciudades para aplicarlas dentro del propio contexto. Aquí les compartimos cinco lecciones urbanas de Portland que la Ciudad de México podría adoptar:

1.- Portland tiene excelente materia prima y sabe aprovecharla. A pesar de ser una ciudad pequeña (menos de un millón de habitantes) tiene un amplio Centro, un área industrial que han revitalizado y un amplio repertorio de edificios antiguos. 

Es importante que cada ciudad o colonia entienda con qué cuenta y cómo sacarle brillo, en vez de querer construir de cero o de demoler los vestigios del pasado. En la Ciudad de México contamos con invaluable materia prima como inmuebles catalogados, parques abandonados y espacios públicos en desuso a la espera de ser renovados.

2.- Las ciudades no deben tener miedo a la hora de proponer y realizar proyectos. Es cierto que las iniciativas, en especial las innovadoras, siempre encuentran resistencia, pero cuando los gobiernos locales permiten compartir el control con el sector privado y asociaciones civiles, se abren las puertas a proyectos como la playa Audrey McCall, que pasó de ser un bodoque de cemento a un centro comunitario donde se puede nadar, o “Better Naito”, un paso peatonal y ciclista por el que transitan más de mil personas diariamente y que se encuentra dentro de Naito Boulevard, calle originalmente destinada a coches en exclusiva. 

Muchas de las iniciativas permanentes de Portland arrancan como proyectos piloto a prueba por un periodo de meses y frente a los resultados positivos y aceptación comunitaria, el gobierno decide mantenerlos.

PHOTO BY: SEAN BENESH

3.- Una buena experiencia peatonal es fundamental para un buen urbanismo. En Portland las calles están bordeadas por banquetas despejadas y árboles frondosos que invitan a explorar las vistas, los sonidos y los gustos de la ciudad a pie. Además, la mezcla de usos acorta distancias entre oficinas, servicios, centros de entretenimiento y los vecindarios habitacionales. Esto permite que los ciudadanos realicen sus actividades diarias en bicicleta o caminando. 

Caminar en Portland no sólo es sencillo si no que es un placer: parques bien cuidados llenos de artistas callejeros, murales en paredes y pisos transforman lo cotidiano en extraordinario, locales que se expanden hacia las aceras y se combinan con los transeúntes. A la hora de planear, las ciudades deben tener siempre en mente el flujo peatonal.

4.- Otra característica del desarrollo en Portland: cuando se habla de desarrollo inmobiliario se habla también de transporte. La conexión entre ambas es inseparable, los tiempos en que las desarrolladoras planeaban sus proyectos como comunidades aisladas de la colonia circundante han quedado atrás. Ahora es importante pensar en la integración, en un sentido de comunidad más amplio y en soluciones o adecuaciones de transporte que consideren a ciudadanos de cualquier nivel de ingresos, edad, género y capacidad motriz. Además, el ciclismo urbano es parte de la identidad de Portland, que es la ciudad de Estados Unidos con la mayor cantidad de ciclistas y es usual que las tiendas de bicicletas sean a la vez bares, uniendo dos grandes pasiones.

PHOTO BY: KAREN Z

5.- La ciudad está infestada de food trucks vendiendo comida desde soul food vikinga hasta cajitas felices coreanas, la comida callejera se celebra y se comparte. En Portland, el ambulantaje se integra no sólo como un elemento legítimo de la ciudad, sino como uno deseable y valioso. 

Formalizar la informalidad (o dejar de considerarla informalidad), asignar espacios adecuados y limpios, y ofrecer condiciones favorables para su integración al sistema financiero ayuda a mejorar la urbanidad de una ciudad. También hay que reconocer que Portland es una ciudad americana como cualquier otra, llena de espacios mal aprovechados, highways, centros comerciales gigantescos y demás horrores. Pero en una época en que el cinismo está de moda, en Portland se percibe un deseo generalizado de prosperar, se promueve la cultura de consumo local, el cuidado del espacio público y la iniciativa ciudadana para encontrar soluciones a diversas problemáticas. Una lección para los jóvenes del Mundo: it’s cool to care.

Comité de Proyectos: Cercanía con el cliente para un buen diseño de interiores

PHOTO BY: ADMEXICO

Andrea Flores y Lucía Soto son dos diseñadoras industriales de la Ciudad de México que en el 2014 se independizaron para juntas iniciar un despacho de diseño de interiores: Comité de Proyectos.

Hace poco nos reunimos con Lucía para que nos platicara un poco sobre la ideología del despacho y su visión para el futuro.

¿Cómo describirías lo que hacen en Comité de Proyectos a quienes no las conocen?

Nuestras ramas principales son Servicios de Diseño de Interiores y Venta de Productos. Los productos que sacamos surgen normalmente de los proyectos de interiorismo donde diseñamos algo específico para un espacio (una silla, una maceta, un taburete) que gusta mucho y nos lo empiezan a pedir, entonces lo integramos a la línea. Además, tenemos una tercera función; diseñamos piezas de edición limitada para exponer en Design Week y otras ferias de diseño. Se trata de piezas más conceptuales y libres donde no se busca satisfacer la necesidad de un cliente o una función en específico, sino que son un medio para expresarnos. En nuestro catálogo pueden encontrar productos de línea que se piden y se pueden pedir modificaciones de material, de tamaño, de colores, etc. y las ediciones limitadas que también se comercializan, pero al ser piezas más grandes se destinan a hoteles, restaurantes o espacios amplios.

Ahora que pasamos más tiempo en casa por la pandemia, ¿han notado un mayor interés por el interiorismo?

Sí, no sólo nosotras sino todo el sector de interiorismo se vio beneficiado porque la gente se quedó encerrada en su casa. Los que tenían algo de ahorros y ya estaban hartos de su casa te piden alguna remodelación, los que tienen mucho dinero con o sin pandemia y ahora están en su casa 24 horas te mandan a hacer toda la casa. Lo que se detuvo fueron los proyectos comerciales: se pararon los proyectos de restaurantes, hoteles. Pero en los servicios de proyectos de interiores hubo más trabajo.

PHOTO BY: DIEGO BERRUECOS

¿Y tuvo algún impacto en la manera de diseñar?

La pandemia tuvo un impacto en cómo diseñamos a nivel funcional. Antes nadie le daba importancia al espacio de trabajo en casa, en la noche llegaban a revisar rápido algún mail. Ahora sí hay que adecuar espacios en familias donde la pareja trabaja y también los niños están a un lado tomando clases por zoom. Lo que era un espacio abandonado con un escritorio arrumbado se convirtió en oficina/escuela donde se pasan muchas horas al día y es importante tener una buena planeación para que los cuartos no queden como Frankenstein.

¿Por qué Comité de Proyectos escogió colaborar con Reurbano?

Creo que tenemos afinidad simplemente por la estética y el tipo de clientes a quien van dirigidos, estamos en el mismo rollo. Antes de que nos buscaran ya conocíamos sus intervenciones y desarrollos. En Reurbano ven el esqueleto de un espacio en ruinas y lo ven hermoso, llegan a un lugar que ya existe, pero lo renuevan y le sacan brillo. Un edificio que nadie daba un peso porque se veía viejo lo adaptan para convertirlo en espacios increíbles de vivienda. Nosotras hacemos lo mismo, pero a nivel interiorismo. Los clientes nos enseñan su casa y no somos esa clase de diseñadoras que dicen: “tiremos y pongamos todo nuevo para que parezca mi tienda”, al contrario, nos gusta mucho conservar las joyitas que tiene la gente: herencias de la abuela, plantas olvidadas, recuerditos. Ayudamos a resaltar lo que ya está y que la casa no pierda la personalidad de los que la viven. De la otra forma los clientes se sienten incómodos porque ya no lo sienten su espacio.

PHOTO BY: REURBANO

¿Cómo describirías el tipo de cliente que comparten Comité y Reurbano?

Es gente entre treinta y cincuenta, económicamente independientes. Incluye a las familias modernas, por ejemplo, una pareja sin hijos con su perro. También creo que es gente que se mueve en la zona centro y si bien no a fuerza trabajan en algo que tiene que ver con arte, diseño o estética, si están empapados de eso y lo valoran. Nuestro cliente, y el de Reurbano en mi opinión, es también alguien que aprecia lo mexicano, lo urbano, alguien que escoge la bici por encima del coche.

¿Qué planes tiene Comité de Proyectos para el futuro?

Queremos crecer nuestras dos áreas. En Servicios de Diseño de Interiores estamos trabajando en el interiorismo de un edificio completo de unidades habitacionales en renta. Es un proyecto de vivienda con muchas áreas comunes de coworking, gimnasio, spa, etc. Es el primer proyecto que trabajamos de este tamaño y estamos muy contentas. Y por el lado de la Venta de Productos queremos empezar a exportar a Estados Unidos y a otros países.

Desde que Andrea y yo empezamos Comité de Proyectos tuvimos claro que siempre será prioridad tener el tiempo para estar personalmente involucradas en los proyectos. No queremos tener un despacho monstruo donde las vendedoras se encarguen de los sesenta proyectos, preferimos menos con más presencia. Lo más bonito de este trabajo es la interacción, la cercanía con el cliente durante el proceso de diseño.