Skip to content

Los cien años de Ánfora, empresa mexicana

octubre 21, 2020

Artículo creado por:

Karina Zatarain

“Cien años” se dice fácil. Para dar contexto, hace exactamente un siglo este año, las mujeres en Estados Unidos consiguieron el derecho al voto, F. Scott Fitzgerald ni siquiera había comenzado a escribir The Great Gatsby, apenas terminaba la Revolución mexicana y, en un rincón de la Ciudad de México, abrió su fábrica la empresa de cerámica y porcelana, Ánfora.

Fundada por un grupo de alemanes, Ánfora se ha destacado desde su comienzo por fabricar localmente vajillas de alta calidad. Su influencia ha sido enorme — ahora adornan las mesas de 20 países distintos — pero su presencia más destacada sin duda ha sido en México, un país en donde tanto la gastronomía como el diseño tienen una fuerte historia e importancia cultural.

En años recientes, distintos chefs y diseñadores han encontrado inspiración en las tradiciones locales. Enrique Olvera, por ejemplo, ha reinterpretado las recetas e ingredientes típicos del país, creando una experiencia inigualable en su reconocido restaurante, Pujol. Por otro lado, distintos estudios mexicanos han creado mobiliario y objetos contemporáneos que aluden a un diseño mexicano tradicional que, en tiempos pasados, también cautivó a figuras históricas como Clara Porset y Luis Barragán. Dentro de este panorama de creativos y fabricantes, Ánfora ocupa un espacio único debido a su larga vida. Con miles de objetos, su propio archivo cuenta la historia de México a lo largo de un siglo.

En una entrevista para Forbes Life, Hans Kritzler, director actual de Ánfora, describe a la marca de vajillas como un símbolo de “compartir en la mesa, aquel lugar donde interactúan el amor, la gratitud y la unión.” Para festejar sus cien años, la empresa organizará un evento en el Museo Franz Mayer, reinventando piezas históricas en una edición limitada, además de lanzar un libro con la participación de reconocidos chefs, entre ellos Ricardo Muñoz Zurita, Enrique Olvera, Gerardo Vázquez Lugo y Elena Reygadas.

Durante los últimos ocho años, la empresa se ha enfocado en regresar a sus raíces, colocando un énfasis especial en su presencia dentro de los hogares mexicanos, donde han formado parte de las vidas de millones de familias. Además, lanzaron Ánfora Studio, una línea que trabaja en colaboración con distintos artistas jóvenes mexicanos. Otro suceso importante fue su reciente cambio de domicilio a la calle Doctor Erazo 176, un edificio conocido como La Laguna, donde coexisten en comunidad distintos estudios y negocios, entre ellos el despacho de arquitectura PRODUCTORA y el estudio de diseño La Metropolitana.

Así, Ánfora sigue innovando y reinventándose, apostando por cien años más.